| |
Según una reciente investigación,
un grupo de facultativos de la Universidad de
Duke (Reino Unido) acaba de llegar a la conclusión
de que hacer mucho ejercicio tiene un efecto positivo
en la reducción de los niveles de colesterol
malo (el llamado LDL, o colesterol
de baja densidad), aún cuando no se haga
dieta
Este trabajo explica que, en el caso de las personas
que hacen poco ejercicio (el equivalente a correr
unos 20 kilómetros semanales) los beneficios
de la actividad son independientes de la intensidad
con que se haga (daría lo mismo recorrer
esa distancia en 10 minutos que en 20) y, en cualquier
caso, algo de ejercicio siempre es mejor que nada.
Sin embargo, aclaran que un ejercicio de mayor
intensidad repercute en mayores ventajas para
la reducción del colesterol.
El estudio explica que el colesterol que se mueve
en la sangre a través de partículas
más pequeñas y densas, causa más
enfermedades cardiovasculares que el colesterol
desplazado en partículas más grandes.
Las conclusiones de este trabajo demuestran que
el ejercicio aumenta el número y tamaño
de las partículas que transportan
el colesterol a través del fluido sanguíneo;
de manera que, añaden cualquier ejercicio
es mejor que nada.
|
|